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lunes, 18 febrero 2013

Europa y la expectativa de la paz

Una delegación de eurodiputados visitó el país para conocer de cerca la aplicación de la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras. 160 millones de euros en cooperación.


Los eurodiputados que visitaron Colombia: Ricardo Cortés Lastra, Agustín Díaz de Mera, Catherine Greze y Santiago Fisas.
Foto: Gustavo Torrijos

Los eurodiputados que visitaron Colombia: Ricardo Cortés Lastra, Agustín Díaz de Mera, Catherine Greze y Santiago Fisas.
Foto: Gustavo Torrijos

Existe voluntad en el Gobierno para sacar adelante la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras. Sin embargo, hay muchas dudas en cuanto a su financiación, los problemas de seguridad de los defensores de derechos humanos y de los líderes de la restitución persisten, la minería ilegal y el narcotráfico siguen siendo una amenaza y las autoridades locales están muy aisladas. Además, aun cuando se logre firmar un acuerdo de paz con las Farc, no existe certeza sobre que eso sea el final de la violencia.

Son las principales conclusiones que quedaron para cuatro diputados miembros de la Comisión de Cooperación Internacional del Parlamento Europeo, quienes la semana pasada visitaron el país para analizar la implementación de la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras. Durante su estadía en Colombia hablaron con los ministros de Agricultura y de Justicia, con el vicepresidente de la República, con la viceministra de Asuntos Exteriores, con alcaldes de diferentes ciudades y con los que viven en carne propia el conflicto.

“Desde el Parlamento Europeo existe total apoyo al proceso de paz que se está llevando a cabo en Cuba y creemos que una salida política al conflicto sería bueno para Colombia, Europa y el mundo. Es una posición que tenemos todos los grupos políticos del Parlamento Europeo. En ese sentido, hay disposición de prestar toda la colaboración en materia de derechos humanos y en aquellos asuntos que Colombia considere que Europa pueda ayudar”, dijo Ricardo Cortés Lastra, eurodiputado socialista español y jefe de la delegación.

Lo acompañaban Agustín Díaz de Mera y Santiago Fisas del Partido Popular Español, y Catherine Greze del Partido Verde de Francia. Para ellos, el proceso de paz debe llevar a mirar el origen de los problemas, el cual ven en la desigualdad social. “Una reforma agraria adecuada es importante, así como la lucha clara contra el narcotráfico. Hemos visto que la guerrilla no tiene mucho contenido ideológico y que es una banda criminal más entre las varias que hay. Entonces creo que la lucha contra este fenómeno es importante, sin desconocer la corresponsabilidad que tenemos como países consumidores”, agregó Cortés Lastra.

Actualmente, la política de cooperación al desarrollo de Europa para con Colombia significa 160 millones de euros en aportes para trabajar en diferentes laboratorios de paz en todo el país, buscando fórmulas para la buena convivencia y para sacar adelante proyectos colectivos para que la gente pueda vivir en paz y disponer de un trabajo digno en el ámbito agrario. La idea es que las ayudas también sean destinadas a educación y salud. Los recursos se canalizan a través de diferentes organizaciones no gubernamentales, que en realidad son las que toman las decisiones finales.

En su diálogo con El Espectador, los eurodiputados llamaron la atención sobre la necesidad de que, aprovechando el momento de diálogos, se abran acuerdos para abrir espacios humanitarios para que pueblos y ciudades puedan vivir con tranquilidad esta fase. “Y hay que apoyar a la justicia, ya que hemos visto que en este sistema existe una debilidad para implementar las sentencias que se profieren”, señala la eurodiputada Greze.

Una pregunta obligada: ¿El apoyo al proceso de paz podría implicar, dado el caso, que países europeos reciban jefes guerrilleros? “No nos planteamos eso por ahora, estamos solo pensando en que el proceso de paz salga adelante”, responde Cortés Lastra. Eso sí, los cuatro eurodiputados se declaran “relativamente optimistas” frente a la posibilidad de llegar a acuerdos con las Farc ante la complejidad que implica negociar en medio del conflicto.

Y allí las palabras más concluyentes son las de Greze: “A pesar de que se logre firmar un acuerdo de paz, a corto plazo se tendrán que enfrentar los problemas de fondo que son las causas del conflicto: desigualdad, minería ilegal, narcotráfico, seguridad de los defensores de derechos humanos, verdadera restitución, ayuda a las víctimas, defensa del medio ambiente. Si no se hace se tendrán las mismas consecuencias. Hay que enfrentar los problemas de una manera estructural, porque si no, la violencia seguirá”.

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