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martes, 24 septiembre 2013

Los intereses de Alemania seguirán por encima de los de Europa

El diario “La Razón” entrevista a Gustavo Palomares.

El Dr. Gustavo Palomares Lerma, Presidente del Instituto de Altos Estudios Europeos, opina sobre el efecto de la victoria de Ángela Merkel en Alemania, en el el diario “La Razón”.

¿Qué primeras repercusiones puede tener la victoria de Merkel en la política europea?

La victoria lo que denota en primer lugar es un reforzamiento del liderazgo de Alemania en Europa, que no es lo mismo que un nuevo impulso europeo bajo el liderazgo alemán. Una de las críticas más constantes que ha recibido la UE en todos estos años de crisis es que ha adolecido de liderazgo más allá de los intereses de los más poderosos dentro del proceso de integración, de un liderazgo como expresión de la voluntad supranacional de guiar el proyecto europeo. En ese sentido, el resultado de las elecciones es clarísimo: vamos a seguir por una senda donde Alemania va a marcar el paso, pero con una gran carencia de liderazgo aparte del que puedan tener los gobiernos individualmente, y sin propuestas supranacionales de gran consenso. Seguiremos por el mismo camino que hemos tenido en los últimos años.

Entonces, cabe esperar que Europa avanzará a cámara lenta en los próximos cuatro años?

Seguramente. Aunque dependerá de si los socialdemócratas entran en el Gobierno. Si es así seguramente se pueda avanzar en algunos ámbitos, pero yo creo que esos ámbitos que marcan la historia del proceso de integración, que tienen que ver con crear mecanismos de respuesta a las crisis y los que miden el proceso de integración, esos se resentirán. En el primer caso, el proyecto de crear mecanismos más o menos automáticos que den respuesta en el ámbito económico y financiero a los problemas de los países del sur seguro que sufre un retroceso. Y en el ámbito de la acción exterior en el sentido de conseguir una voz única en la acción exterior, también parálisis si no retroceso. Hay que recordar el bajísimo perfil internacional que ha tenido Alemania en los últimos años. Esos dos aspectos suponen el termómetro fundamental del proceso de integración.

Pero, por el contrario, muchos en la UE esperan que Merkel se "humanice" respecto a Europa ahora que ya han pasado las elecciones y que comienza su último mandato...

Creo que será todo lo contrario. De hecho el proceso de sucesión de Merkel ya ha comenzado. Incluso ya se barajan varios candidatos... Pero el hecho es que la herencia de Merkel, la impronta que ha dejado su forma de gobernar -teniendo en cuenta que ha sido la que ha despertado el mayor consenso en todos los ámbitos políticos, incluso entre la izquierda- va a prolongarse más allá de Merkel. Todo el arco parlamentario alemán va a tener que batallar en los próximos años con esa herencia donde los principios del interés alemán van a estar por encima de los de solidaridad sobre los que se basa la construcción europea. Ella misma asume esa "rearquitectura" de Alemania dentro de Europa y dentro de la integración europea. Ese legado va a estar ahí muchos años, incluso la tentación de profundizar en el principio de austeridad, algo muy enlazado con la pasada campaña electoral.

¿Eso no puede ahondar el escepticismo europeo surgido en muchos países de la UE?

Es preocupante. Si uno se pone a mirar la reacción de las 28 cancillerías de la Unión, incluso de todo el arco político europeo, se da cuenta del consenso respecto al acierto que supone la renovación de Merkel por una amplia mayoría que aplaude las políticas que ha impulsado. Y si además contamos con la debilidad en que se encuentran Francia y Gran Bretaña, todo indica que no habrá ningún contrapeso a las medidas defendidas por Berlín en el último año. Eso impedirá que se llegue a acuerdos que permitan avanzar más en la integración europea, no sólo en la austeridad, que todos estamos de acuerdo en que es necesaria. Porque ahora, sobre la base de esa austeridad, se deberían crear ciertos mecanismos que faciliten el crecimiento. Porque los efectos de esta austeridad tan severa los está pagando incluso la economía alemana.

¿Puede trasladarse el "euroescepticismo" a las próximas elecciones europeas?

Sí. Porque se han juntado por un lado las posiciones de los países que aseguran que no se puede seguir pagando el despilfarro de los países del sur y las de los Estados del sur y los que sin ser del sur están decepcionados con las últimas políticas. También las de nuevos partidos antieuropeístas surgidos en toda la UE. La suma de toda esa opinión pública hace presagiar que las próximas elecciones europeas puedan ser un golpe durísimo al proceso de integración, me atrevería a decir que irreversible al proceso de integración.

¿En qué escenario?

Imaginemos un nivel de participación bajísimo, incluso en aquellos Estados que habitualmente tenían índices de participación por encima del 60% y el auge de esas candidaturas antieropeístas. Estos partidos antieuropeístas incluso podrían formar un bloque importante dentro del Parlamento europeo, lo cual es muy preocupante.

Entrevista a Gustavo Palomares (Presidente del IAEE), publicada en el diario “La Razón” (24/09/13).

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